VIOLACION DE IGLESIAS
EL SALVADOR

Carta de un sacerdote americano de El Salvador:
"…. Después de una hora de conversar con ellos todos nos aproximamos a una pequeña mesa de madera cubierta con una toalla blanca que nos serviría de altar.
En el momento de la homilía el celebrante preguntó a los participantes si el pasaje del Evangelio significaba que ellos podían vengarse de los que los perseguían. "¡NO!", respondieron. "¿Por qué no?", preguntó el padre.
perdido a varios de sus hijos.
Esa palabra tan usada por los políticos, militares, oligarcas, tan usada por los poderosos de nuestro mundo: "cristianos", resonó con una pureza única y con la fuerza del Evangelio…."